La cumbre de París vincula las mafias de la inmigración con el terrorismo

0

Francia, Alemania, España e Italia, junto a Níger, Chad y Libia, aprueban un plan de acción inmediata para evitar más muertes en el Mediterráneo

Las cifras frías las puso la canciller alemana, Angela Merkel: en junio, 23.500 personas cruzaron el Mediterráneo desde Libia hasta Italia, y 530 murieron en el mar; en julio, cruzaron 11.000 y murieron 210. El Mediterráneo convertido en un enorme cementerio pesó en la conciencia de la cumbre de París convocada por el presidente francés, Emmanuel Macron, para buscar medidas que atajen ese drama. El dato humano lo aportó el presidente de Chad, Idriss Déby: «Estamos perdiendo a nuestros jóvenes de 20 o 30 años. Se nos mueren en el desierto o en el Mediterráneo. Nos toca en lo más hondo de nuestra sensibilidad… Perdemos la fuerza de trabajo de nuestro continente. Es la pobreza, el desempleo…»

Macron invitó a las principales potencias de la UE al Palacio del Elíseo para sentarse a la misma mesa que tres países clave, de origen o de tránsito, en los flujos migratorios: Libia, Níger y Chad, en un formato inédito, pese a que el problema incumbe a todos desde hace muchos años. Junto a estos países, Francia, Alemania, España e Italia, también participó la Alta Representante de la UE, Federica Mogherini. La cita estuvo marcado por los recientes atentados terroristas en España. «Ninguno de nuestros países está a salvo. Mientras no se resuelva el problema de Libia, seguirá siendo una incubadora de terroristas», afirmó el presidente del Chad.

Países de origen

En la cumbre de París se vinculó directamente a las mafias de la inmigración irregular con el terrorismo. Macron puso sobre la mesa un plan de acción a corto plazo, dirigido a luchar contra los grupos de traficantes de seres humanos, a quienes culpó de convertir el Mar Mediterráneo en un gigantesco cementerio humano. «Son los mismos que financian el terrorismo», alertó. Por eso ve imprescindible atacar todo ese engranaje.

Junto a esa guerra sin cuartel contra las mafias, para desarmarlas y neutralizarlas, la cumbre de París incidió en la necesidad de fomentar la cooperación con los países de origen y de tránsito, en la línea de la postura que siempre ha defendido España en la UE.

De hecho, Rajoy, en su intervención durante la cumbre, destacó que la solución a la inmigración ilegal ha de llegar a través del diálogo y la colaboración, con varios objetivos: evitar las muertes de los migrantes, luchar contras las mafias que trafican con seres humanos «y generan todo tipo de actividades delictivas», lograr el desarrollo económico de los países de origen y cooperar con los países de las dos orillas del Mediterráneo para controlar las fronteras y las costas. El presidente del Gobierno elogió de forma especial la colaboración de Marruecos, con más presencia española en el control de las fronteras. También Rajoy ligó las mafias de la inmigración con las «bandas de crímenes organizado que tienen contactos continuos con grupos terroristas».

El protagonismo de España en esta lucha contra la inmigración irregular se reflejará en la cumbre que tendrá lugar en Madrid, posiblemente a finales de octubre, entre líderes europeos y africanos, para tratar el desmantelamiento de las mafias de inmigración ilegal.

El plan de acción a corto plazo que anunció Macron en París, incluye la identificación de quienes pueden acogerse al estatuto de refugiados en Níger y Chad, dos de los principales países de tránsito desde África hasta Europa. Según el presidente francés, el proceso de identificación de posibles refugiados se llevará a cabo en zonas consideradas seguras en esos dos países bajo la supervisión de la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur). Esa fase incluiría a inmigrantes previamente identificados por Acnur y que se encuentren en esos dos países, para evitar así que tomen «riesgos innecesarios» en su camino hacia Europa. De esa manera, según subrayaron en la cumbre, podrán salvarse numerosas vidas.

Grupo de seguimiento

Las principales potencias europeas, junto a los países africanos que acudieron a la llamada de Francia, se comprometieron a un mayor control de las fronteras, una apuesta por el desarrollo económico en los países de origen y el fomento de los retornos. Todas estas medidas estarán vigiladas por un grupo operativo, que hará un seguimiento de cerca.

La canciller Merkel coincidió con Macron, con quien intercambió continuos gestos de complicidad durante su comparecencia ante los medios, en que si se quiere poner frente a la inmigración ilegal es imprescindible cambiar las perspectivas económicas de África. De ahí que la cooperación con los países de origen y de tránsito ocupe un lugar protagonista.

El primer ministro italiano, Paolo Gentiloni, puso el «pero» a la reunión. Según explicó, él no cree en las soluciones rápidas. «Desconfío de soluciones inmediatas. En Italia no vamos a renunciar a nuestra tradición de acogida y solidaridad. Lo que tenemos que hacer es trabajar para que estos flujos sean mas controlables».

Libia ocupó un papel central en la reunión. Macron subrayó que es necesaria una «acción conjunta para estabilizar la situación bajo protección de Naciones Unidas», algo imprescindible si se quieren controlar los flujos migratorios. Merkel insistió en que cualquier solución pasar por reforzar el Gobierno de Unidad nacional.

Share.

About Author

Leave A Reply