“No queremos bolsas, ni CLAP; en Antímano queremos que se vaya Nicolás”

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Antímano

Vecinos de Candelaria, Montalbán y El Paraíso acudieron a los puntos soberanos para expresar su rechazo al gobierno y a la constituye

Las zonas populares del oeste de Caracas dejaron ver su descontento hacia Nicolás Maduro y su gobierno. Participaron masivamente en la consulta popular convocada por la Asamblea Nacional. En Antímano, los ciudadanos que ejercieron su derecho al voto durante las primeras horas se quedaron en los puntos para  garantizar que el resto de las personas también pudieran participar.

“No queremos bolsas, no queremos CLAP; en Antímano queremos que se vaya Nicolás”, fue la consigna más coreada por los habitantes de esa zona, bajo la mirada del Cristo localizado frente a la iglesia de Antímano.  En ese punto soberano se instalaron 15 mesas para la votación.

El único obstáculo que tuvieron que sortear los vecinos fue un intento de sabotear la jornada. A las 8:00 am un grupo de funcionarios de la PNB llegó al lugar y les ordenó desinstalar el punto. Los habitantes se  negaron y  con la Constitución en la mano les recordaron que ese acto estaba amparado en los artículos 333 y 350.

“Aquí el chavismo se murió, es polvo cósmico”, dijo Rebeca Pernalete. María Rodríguez aseguró que hace un año era impensable que se pudiera realizar un acto como ese en el casco central de Antímano.  “Aquí no llega el gas y la bolsa de comida es intermitente. ¡Estamos cansados!”, expresó.

En la UD4 de Caricuao, a pesar de la fluidez del proceso, la multitud de personas en la cola se mantuvo hasta después del mediodía. En ese punto soberano había 20 mesas y el proceso comenzó a las 7:00 am. Jesse Pérez, coordinador del centro, expresó que la colaboración de los vecinos había sido clave. Luego de entregar el refrigerio y la hidratación a los miembros de mesa, los voluntarios empezaron a repartir la comida a las personas en las colas. “Esto ha sido excelente, mucha paz y mucha integración”, dijo.

El presentador de televisión Moncho Martínez participó como un ciudadano más. “Viví aquí por muchos años. Me reencontré con mi gente de siempre. Queremos un mejor país”.

En El Paraíso, a pocas cuadras del conjunto residencial conocido como los Verdes, que ha sido atacado en reiteradas oportunidades por los cuerpos de seguridad del Estado, se vivió una fiesta electoral. Los participantes dijeron que la jornadadejaba en evidencia quiénes apuestan por una salida electoral y quiénes utilizan la violencia para aferrarse al poder.

“Ha sido muy tranquilo, un reencuentro entre hermanos. Personas de diferentes estratos sociales estamos compartiendo sin diferencias. Aquí han venido a votar beneficiarios de la misiones, con muy bajo perfil, pero asistieron”, contó Carmen Briceño, quien estaba afuera del punto soberano localizado en La Fuente.

Alejandro Kahwati, coordinador del punto soberano, informó que empezaron la jornada con 15 mesas y luego debieron habilitar 3 más para cubrir a la enorme cantidad de electores que esperaban.  Esto ha sido una fiesta electoral. En El Paraíso estamos votando contra la represión, las bombas lacrimógenas y las balas”, manifestó en referencia a los difíciles momentos que vivieron los residentes de los Verdes.

En el centro comercial la Villa, en Montalbán, era de varias cuadras la cola. El proceso comenzó con 15 mesas y terminó con 20 para dar abasto a todos los que deseaban expresar un cambio por la vía electoral.

En Candelaria hubo dos puntos. Uno estuvo ubicado en Parque Caracas, zona que durante las protestas ha sido atacada por colectivos y cuerpos de seguridad. Ayer, sin embargo, era un festín y masiva la asistencia: no una sino tres colas hacían las personas para poder marcar tres veces “sí”. El otro punto se ubicó frente al Ministerio Público.

El centro más grande. En la UCV el ambiente era festivo. En la mañana el entusiasmo era proporcional al número de personas que no dejaban de entrar al estacionamiento de la Asociación de Profesores. Ahí estaban puestas 52 mesas, y las colas rodaban con bastante rapidez. “No se están tardando nada, menos de 40 segundos”, decía Rafaela Requesens, presidenta de la FCU de esa casa de estudios, quien no paraba de andar de un lado a otro pendiente de cada detalle.

Hasta habitantes de Candelaria fueron trasladadas al sitio. “Estábamos en Parque Caracas, pero había demasiada gente en cola. Entonces dispusieron de unos autobuses para traernos acá. Nosotros nos vinimos en un grupo repartido en tres buses”, contó Luis Alberto Suárez.

En ese lugar esperaban a votantes de otras partes, especialmente del centro de Caracas. Un grupo de estudiantes de la UCV se preparaba para ir a Catia a buscar a electores. Según uno de los organizadores, ese transporte fue gracias a la MUD.

Fue un centro neurálgico, por lo que la organización fue casi de reloj suizo. Ya a las 12:15 pm, 6.827 votantes habían participado, y todavía faltaba gente no solo de la zona, sino la que sería trasladada en los transportes colectivos. María Edita Farfán tenía en las manos un envase con 12 empanadas de queso o carne molida que llevó a los miembros de mesa. “Se las traje como colaboración”, dijo. Natalia Armas, voluntaria, señaló que los vecinos contaron con el apoyo de Alimenta la Solidaridad de Roberto Patiño, que suele colaborar con almuerzos en zonas populares.

“Estamos acá en nuestra alma máter, el centro de votación más grande del país. A pesar de los obstáculos del gobierno, todos los puntos soberanos están llenos. Es una demostración de democracia, de que los venezolanos quieren votar en paz y lograr el cambio político de manera pacífica”, indicó el diputado Stalin González a las 10:50 am.

Mientras él hablaba, pasaban buses de la línea de El Cementerio y tocaban cornetas como forma de apoyo. Por las ventas los pasajeros hacían la V de victoria con los dedos. Un camión de los bomberos del Distrito Capital también sonó la sirena y la gente celebraba.

Los votantes se animaron aún más cuando vieron entrar a María Corina Machado. “Venezuela hoy está unida y decidida. Salimos a la calle hace 107 días en un movimiento ciudadano que se convirtió en rebelión popular, con un propósito: la salida de la dictadura del poder y la transición pacífica a la democracia y la libertad. El pueblo habló claro hoy 16 de julio (ayer). Mañana amanece otra Venezuela”, indicó.

Intermitentes los jóvenes en la mesa, estudiantes de la UCV, cantaban el himno de la casa de estudios y otro canto que dice: “Señores, soy ucevista  desde la cuna, esta es mi alma máter, es mi fortuna”, que se escuchó más fuerte cuando acudió a votar la rectora Cecilia García-Arocha.

 

EL NACIONAL

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