Señalan a la FAES de asesinar a ganadero durante una toma militar en Rubio

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“Lo acusaron de ser el jefe de capos del Táchira. Es una total mentira del señor Freddy Bernal y del alcalde de Rubio, Ángel Márquez”, dijo Beatriz Tarazona, hija de la víctima

Carlos Manuel Tarazona, productor pecuario de la localidad de Rubio, estado Táchira, murió al recibir un balazo cuando agentes de la FAES de la PNB irrumpieron en su matadero, en el contexto de la toma militar del municipio Junín. Fue una operación que, según Freddy Bernal, designado protector de la entidad por orden presidencial, se hizo en contra de la especulación, el contrabando, el tráfico de dinero y la legitimación de capitales.

“Hoy 11 de mayo, la gente de la FAES asesinó a mi papá. Lo acusaron de ser el jefe de capos del Táchira. Esa es una total mentira del señor Freddy Bernal y del alcalde de Rubio, Ángel Márquez. Todo el pueblo de Rubio puede dar fe de que esa es una total mentira”, dijo Beatriz Tarazona, hija de la víctima, quien señaló que su padre colaboraba en las ventas de productos ofertando la carne a un precio menor del establecido en los  comercios.

Andrea Pinzón Tarazona, sobrina del ganadero, trabajaba junto a él en el matadero ubicado en Baritalia, y contó que el grupo de la FAES irrumpió en el sitio portando pasamontañas y armas. A los trabajadores, que estaban haciendo las guías para la movilización del ganado, los sacaron del lugar apuntándolos con pistolas y los subieron en camionetas Toyota con destino a otra localidad cercana donde los abandonaron.

“Quizá a ese sitio era a donde llevaban el cuerpo de Carlos Manuel. Cuando subí al matadero, los vecinos dijeron que habían escuchado tres disparos. Uno de los funcionarios de la FAES dijo que Carlos era el mayor contrabandista, que trabajaba con la guerrilla y los paramilitares, que no vendía la carne al mercado ni al pueblo, que tenía una pistola, cosa que no es cierta. Dijo que él sacó una pistola y los amenazó. Eso es mentira”, contó Pinzón.

Bernal, durante una rueda de prensa para explicar los hechos, señaló que en la operación que identificó como Espada de los Libertadores, hicieron seguimiento y búsqueda de personas a las que llamó capos y que se encargaban de establecer precios de productos como la carne y los huevos para incidir en la oferta del Táchira y del país.

Indicó que durante 15 días hubo una investigación en 638 establecimientos y personas. 11 hombres fueron detenidos por legitimación de capitales, reventa de productos y ocultamiento de artículos de primera necesidad, además de asociación para delinquir. Acusó al ganadero de tener intenciones de asesinar al alcalde de Junín. “El alcalde lo llamó para indicarle que bajara el precio de la carne. Como el señor no bajó el precio de la carne, el alcalde hizo una resolución: que si se hacía matanza, tenía que colaborar con la ZODI para hacerle seguimiento a la carne. El señor le mandó a decir al alcalde que quitara esa resolución o dejaría de ser alcalde. ¿Qué deducen ustedes, que el señor iba a destituir al alcalde? No, sencillamente que iba a mandar a asesinar al alcalde”, dijo Bernal, quien agregó que el ganadero accionó un arma de fuego cuando fueron a detenerlo y la fuerza pública actuó apegada al procedimiento.

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